Francesca tiene una invitación, animarnos a El camino del sexo. Para recorrerlo necesitamos descargar esa mochila pesada de todo lo que aprendimos sobre sexualidad, abrir grandes los ojos y los oídos, y entregarnos con todo el cuerpo a una aventura estimulante. ¿Qué sabemos sobre el deseo? ¿Y sobre orgasmos? ¿Existen mitos y mandatos que nos condicionan más de lo que registramos? ¿Qué aspectos de la educación que recibimos nos está castrando? La sexualidad es dinámica y el deseo también; aunque no es igual en todas las personas ni en todos los momentos de la vida, tenemos el poder de cambiar lo que ya no nos proporciona placer e ir en busca de eso que fantaseamos. Este viaje nos propone reconectarnos, animarnos a explorar, jugar más y redescubrir nuestro cuerpo.
Francesca tiene una invitación, animarnos a El camino del sexo. Para recorrerlo necesitamos descargar esa mochila pesada de todo lo que aprendimos sobre sexualidad, abrir grandes los ojos y los oídos, y entregarnos con todo el cuerpo a una aventura estimulante. ¿Qué sabemos sobre el deseo? ¿Y sobre orgasmos? ¿Existen mitos y mandatos que nos condicionan más de lo que registramos? ¿Qué aspectos de la educación que recibimos nos está castrando? La sexualidad es dinámica y el deseo también; aunque no es igual en todas las personas ni en todos los momentos de la vida, tenemos el poder de cambiar lo que ya no nos proporciona placer e ir en busca de eso que fantaseamos. Este viaje nos propone reconectarnos, animarnos a explorar, jugar más y redescubrir nuestro cuerpo.